e-mail
Email
Hacé clic aquí para suscribirte a UruRock
Suscribirte
a UruRock
Google

Discodromo

Placa de Discodromo Canal 12

 

 

Al hablar del Rock Uruguayo de los 70's, era ineludible hacer referencia al Padre de la música joven de nuestro país: Ruben Castillo.
Quién, que sea seguidor de todo el movimiento musical de estos años de frescura y talento, no escuchó por Radio Sarandí o vió por Teledoce a Discodromo.
Recuerdo a Ruben Castillo en la radio diciendo: "si te gusta el sha-la-la, podés cambiar de radio", haciendo clara referencia a que en su programa no se pasaba la música comercial y hueca que estaba de moda en ese entonces, sino todo lo contrario, lo bueno y con contenido.
Tampoco se me han borrado las imágenes de una quinceañera llamada Rosario Castillo, haciendo los comentarios discográficos que me servían de guía para luego ir por el Palacio de la Música a comprar los discos. Comentando por ese entonces, por ejemplo, la edición nacional de Ssssh de Ten Years After; o de Trilogy de E.L.P., que había traído de su viaje a Panamá, diciendo: "ojalá algún día este disco se edite acá".
Quién se podría olvidar de las imágenes que acompañaban al imponente tema de Psiglo, Es Inútil. En esa época no se conocía la palabra video clip, pero, puede ser que me equivoque, creo que fue uno de los primeros video clips del rock uruguayo.

Ojalá algún día se haga algún programa similar en la TV uruguaya, que se olvide un poco de lo hueco e intrascendente y se ocupe de difundir nuestra cultura e identidad, al mejor estilo de Discodromo.

A continuación hay una serie de notas que he encontrado en la red. Las pongo directamente en ésta página, con sus respectivas imágenes, indicando su fuente.
Si los autores de dichas notas no están de acuerdo, no tienen más que hacérmelo saber y de inmediato las retiro.

 
 

Rubén Castillo más allá de "Discodromo" por Alfredo Goldstein
Fuente: Brecha No. 623

Discodromo en vivo
Fuente: Pasando el Mate, Uruguay.com

El adiós a un Grande
Fuente: La República - Cultura - 17/7/02 - Pag. 35
 
   

RUBEN CASTILLO MAS ALLA DE "DISCODROMO"

"Creo más en el hacer que en el contar"

A 25 años del final de "Discodromo", un programa pionero y revolucionario en el medio uruguayo, Rubén Castillo sigue siendo un hacedor (de utopías). Músicos de entonces le tributaron un homenaje y él habló para BRECHA.

Alfredo Goldstein

"Allá por diciembre de 1960, comenzaba un 'extraño' programa musical en la casona de Radio Sarandí en Bulevar Artigas. Los domingos al mediodía, se largaban carreras de discos (fundamentalmente con la música que venía naciendo, rock y twist, y que pocos programas y disc-jockeys de la hora se animaban a pasar). Esas carreras competían en distintos horarios durante la semana. Y los oyentes "apostaban" por uno u otro. Al domingo siguiente, se daban los ganadores, segundos, terceros, etcétera, de cada carrera frente a una fonoplatea repleta de jóvenes que descubrían una rara y nueva Rubén Castillo

comunicación. Un programa joven. Con música joven y una forma distinta de hacer radio, espontánea y natural. Había nacido y se imponía rápidamente Discodromo. Junto a las carreras, el programa comenzó a presentar a conjuntos y solistas jóvenes uruguayos, despuntando un quehacer que sería arista principal en la década: lanzar, descubrir, impulsar, valorar a los artistas uruguayos. Shows y bailes en distintos locales rubricaban el éxito naciente de un programa. Aquellos nunca fueron realizados con fines de lucro. Los teenagers de hace diez años mostraban a través de Discodromo una nueva juventud distinta y con fuerte personalidad."

Así presentaba el 31 de diciembre de l970 Cine Radio Actualidad al programa que cumplía su primera década. El programa de un hombre que había venido muchos años antes de Rivera y que tenía el destino marcado para ser maestro: madre directora de escuela y padre inspector. Pero la aparente vocación, o destino, supo modificarse y el traslado a Montevideo derivó al Nocturno del iava, para terminar Preparatorios. En realidad, se llama Castillos y no Castillo, aunque la cédula se haya emperrado en volverlo singular. Un tipo comprometido desde chico, habiendo actuado como delegado estudiantil en el liceo, cosa más que revolucionaria en la época y nada menos que en Rivera.

En Montevideo Castillo(s) hizo de todo. Fue empleado de la Intendencia, cursó Arquitectura, Derecho, fue dibujante. Si hasta dibujó con Carlos María Gutiérrez los catálogos de la tienda London París... Pero lo comprometido siguió al firme, ya sea en la feuu o como secretario general de la Juventud Socialista. Pero todo cambió cuando surgió un concurso, allá por 1953. Le ganó nada menos que a Horacio Ferrer y a Julio Villegas y entró como locutor en Radio Sarandí. Y desde ese momento, la radio fue parte de su vida. Como animador, como director artístico de La Nueva 8. La misma Cine Radio Actualidad, cuando revé la temporada 1964, evalúa la actividad de la emisora: "La Nueva 8 en una auténtica renovación. Carlos Solé, como siempre, con su audiencia, parece crecer cada día, si ello fuera posible. Y un criterio musical y noticiero que le ha ganado gran cantidad de oyentes. Una de las emisoras que ha anotado real progreso". Ni una mención a Castillo, pero valga el elogio para la radio. Ya eran tiempos de Discodromo, por supuesto. Y en el 62 el programa había pasado a Canal 12. Otra bomba. Ahora quien habla es el propio Rubén Castillo.

-¿Qué recuerda de la primera emisión de Discodromo en radio y en televisión?

-En radio comenzó en l960, en la fonoplatea de Sarandí, en Bulevar Artigas 1515, con carrera de discos y entretenimientos. La secretaria era Aída del Rosario, que vive en Alemania, y cada tanto me llama. La audiencia podía votar por carta o por teléfono por los temas musicales preferidos, que se pasaban tres veces por día en Desfile de popularidad. Cuando Teledoce me propuso hacerlo, ya el programa había cambiado de enfoque y hubo que adaptarlo al lenguaje de la televisión. El director de cámaras era un argentino, José Pedro Voiro, el iluminador Carlos Torres y estaba la orquesta de Julio Frade, pero no recuerdo exactamente los músicos que se presentaron ese primer domingo.

-Se dice que con Discodromo la radio se renovó totalmente. ¿Cómo era antes, en realidad?

-Era más formal, todo libretado, nada dejado a la improvisación. Discodromo fue mi primer programa propio, e intencionalmente traté de que fuera más espontáneo. Cuando pasé a dirigir La Nueva 8, ahí ya hay una concepción de radio diferente, con un equipo de gente joven.

-¿Qué condiciones técnicas tenía el programa en tevé?

-Se hacía en vivo, con todos los adelantos de esos años. Torres usaba focos seguidores, con dos cámaras y después más. Salíamos desde el estudio principal, con muchos programas desde exteriores. Claro que todo fue cambiando. No hay que olvidar que salió todos los domingos durante diez años...

-¿Cómo se vivía la música uruguaya fuera de Discodromo?

-Los mismos participantes del programa actuaban en bailes y presentaciones, tanto en Montevideo como en el Interior. Eran reconocidos por el público. Pero no puedo hacer una diferencia entre la música dentro y fuera de Discodromo; era la misma.

-Rosario, su hija, dice que lo acompañaban los jóvenes y que la intelectualidad lo veía a usted como de reojo...

-No se puede generalizar sobre la actitud de los intelectuales. Algunos estuvieron cerca del movimiento musical de esos años. Otros permanecieron indiferentes. Igual que frente a otros fenómenos "populares".

-¿Cómo conciliar su clara posición política con la apertura a músicos tan alejados, a veces, de lo comprometido?

-Es que mi posición política no tiene ninguna relación con este asunto. Discodromo fue un programa plural en lo musical. Por otra parte, aparezco con una identificación partidaria pública recién en 1971, con la creación del Frente Amplio.

-El Club del Libro fue un fenómeno trascendente en la radio de la dictadura. ¿Qué recuerda de eso?

-En el año 76, por sugerencia y estímulo de los oyentes de Sarandí, creamos con mis amigos Amanda Berenguer, María Inés Silva Vila, Carlos Maggi y José Pedro Díaz, el Club del Libro desde Discodromo. Lo que recuerdo fue el impresionante éxito que tuvo, la cantidad y la calidad de los títulos editados y a todos los que colaboraron en este emprendimiento.

-Fue premiado varias veces. Aquí recibió el Ariel, el Ondas en España. ¿Qué posición asume ante los premios?

-Entiendo que siguen siendo un estímulo a la actividad artística concreta. Por eso sigo votando los Florencio.

-¿Por qué dejó la dirección teatral?

-Mi última dirección, salvo una obra en el ciclo de teatro leído del Circular en 1985, fue hace veinte años: Amor y boda de Jorge con Georgina, de Carlos Maggi, que finalmente hizo Luis Vidal, en Maldonado, hace unos años. La ensayamos en el Teatro Alianza y poco antes del estreno fuimos prohibidos, autor y director. A la vuelta de la democracia, ya estaba integrado a la Asociación de Críticos y a la organización de la Muestra Internacional y, como sabés, no considero compatibles ambas actividades.

-¿Cómo considera ahora la música uruguaya? ¿Resulta tan fermental como en los años sesenta?

-Sí y no. Hoy hay valiosos músicos jóvenes que salen adelante. En los últimos años de la dictadura hubo un movimiento de otras características. En todas las épocas, la música es "fermental" de algún modo.

-¿En qué quedó el narrador que asomó en Cuentanortes?

-El cuentista de vez en cuando escribe, pero ahora estoy elaborando un libro con entrevistas a grandes figuras del teatro uruguayo, para continuar con las Conversaciones iniciadas con Aderbal Freire Filho.

El boom de Discodromo abarcó artistas de aquí y de allá. De los de allá, pasaron desde Mercedes Sosa, a la que Rubén Castillo recuerda especialmente, hasta los chicos bullangueros pero inocentes del Club del Clan, desde gente como Jorge Sobral o Raúl Lavié hasta Horacio Guarany, Sandro y Los de Fuego, o Roberta Lee. Como se decía en la época: "Es muy difícil encontrar un artista o conjunto de la década que no haya comenzado o pasado por Discodromo". La dictadura hizo sus estragos: la censura estuvo en el teatro, pero también en la radio, "donde las presiones eran indirectas, a través de la dirección", recuerda Castillo. El 9 de julio de 1973 fue él quien convocó "a las cinco de la tarde" a la última gran concentración antidictatorial de los setenta. Ya no estaba en la televisión, aunque fue ahí donde se diversificó en programas periodísticos, ciclos de teatro con actores independientes y de la Comedia, además de Discodromo, por supuesto. Y eso sin olvidar la brillante trayectoria en Teatro Libre, como director, como impulsor de dramaturgos que para Uruguay eran nuevos: Arthur Miller, Carlos Gorostiza, Carlos Muñiz, el propio Milán Kundera.

Después vino el abandono obligado de Sarandí, el paso por Emisora del Palacio y Radio Centenario, donde su Utopía sigue empecinándose en hablar de lo que pasa en la cultura de este país. Y su crítica teatral desde varias tribunas. Cuando se le pregunta como al pasar, en la entrevista, si tendría sentido Discodromo en este tiempo, contesta en forma contundente, como para marcar un telón final para el encuentro: "Creo que si en aquel momento se pudo hacer, ¿por qué hoy no?".

Índice


DISCODROMO EN VIVO

Lo que sucedió el miércoles 5 y el jueves 6 de noviembre pasado en el teatro Solís, fue algo que nadie hubiera imaginado 25 años atrás. Reunir parte de la gran troupe que desfilaba cada domingo en Discodromo Show, no fue tarea fácil.
El "Discodromo en Vivo" (un homenaje al programa que se inició en 1958 en Radio Sarandí y continuó en 1962 en Teledoce y a su conductor Rubén Castillo), se hizo realidad gracias al arduo trabajo de Rosario Castillo (su hija), Alexis Buenseñor, Gerardo Grieco, Luis Cecio (guitarrista de Psiglo), Restano de Canal 12, Mercedes Victorica de Radio Sarandí y mi amiga Virginia Berro de Los Killers, más el patrocinio y la colaboración económica de Cinzano, Pluna-Varig, Granja Moro y Cattivelli, con el apoyo de Agadu y la Intendencia.
Seguir el rastro a tanto músico desperdigado, no fue, insisto tarea fácil. Desde México, España, Argentina, etc. llegaron casi la totalidad de aquellos músicos que siguieron sus carreras fuera de fronteras. Otros permanecieron en Uruguay pero lejos de los escenarios. Pero al final con unas pocas ausencias (Los Campos ( aunque estuvo presente un integrante ), Los Iracundos, Bachicha Lencina que desde Chile pidió dinero para acudir cuando nadie lo hizo, El Sabalero, Ronald (que ahora ostenta el importante cargo de Presidente de UTE, por lo que no podía rebajarse a cantar con sus ex-compañeros) y Diane Denoir que no pudo asistir). La orquesta de Julio Frade sonaba desde el costado izquierdo del escenario cuando la voz de otro grande, Rodríguez Tabeira, anunció al primer músico: Dino, que con su traje y su guitarra, se ubicó en el centro del escenario para cantar su "Milonga del pelo largo" que el público aplaudió de pie. Dino se mostró tranquilo a pesar de una ausencia de 10 años. Su vuelta duró sólo un día: la gente que fue al día siguiente, no se enteró que el músico de Dolores había estado en el Solís, sus compromisos le impidieron repetir. La misma decepción sufrieron los fanáticos de Los Iracundos. Aunque figuraba en el programa, el conjunto no estuvo presente ninguno de los días. En segundo lugar actuaron Marga y Betty haciendo memoria con "La Tía Paca", el tema que en su juventud les hizo ganar el Festival de Parque del Plata. Marga ya está de vuelta en Madrid. A continuación salió a escena Roberto Darwin con su recordado "Canoero". Luego mis amigos Los Killers con su enérgica versión de Jesucristo Superstar. Luego Virginia Berro volvió para hacer "Corazón cansado". Siguió Rona (Elena Beatriz cuando comenzó) que con su potente voz interpretó "Noelia". María Elisa (la actual jefa de OSE) hizo una espléndida realización de El Abuelo. En sexto lugar salió con su guitarra Washington Carrasco para cantar "La guitarra" de Daniel Amaro que no pudo venir de Noruega. El siguiente no necesitó presentación, ídolo de todas las generaciones Ruben Rada se presentó sobriamente sin tambores y con un cuarteto, me decía Inés que es de lo más ubicado porque si va con todo su grupo se roba el festival y opaca a todos los demás, pero sin embargo demostró que es un CABALLERO con mayúscula además de ser el number one. Interpretó el primer día "Mejor me voy" con total sobriedad, sin hacer uso de sus clásicos divagues, a pedido de Socorro Villegas madre de Los Killers, el segundo día ya hizo uso de ellos con "Dedos". Un fenómeno, no te mueras nunca por favor. Las hermanas Nora y Cris no llevaron guitarra como en aquella época pero interpretaron un tema de entonces "Mrs. Robinson". Cris, vive en Sevilla, es la esposa de Romancho Berro el baterista de Los Killers. Siguió Leticia que vino de Bs. Aires para interpretar con una voz más ronca que antaño pero con la misma energía y con su carisma especial: "Somos como somos" lo que hizo darse cuenta a muchos que no sólo Nancy Devitta interpretaba tangos, Nancy con su fuerza de siempre interpretó "Balada para un Loco". Para terminar y antes de que Alexis Buenseñor le entregara una placa recordatoria a Rubén Castillo, intervino Psiglo que se diferenció de los demás por su duración y estilo. En vez de tocar "En un lugar un niño" que anunciaba el programa y todos esperaban, arrancaron con "Dueño del viento" y cuando el bis era inminente, entonces tocaron lo esperado. Ruben Melogno que ya regresó a Madrid, cantó con la misma fuerza de entonces haciendo la delicia del público, bien acompañado por Rechac y Banegas (que también viven en España) por Gonzalo Farrugia que vivía en Mexico pero ahora decidió quedarse y por Luis Cesio, el único que reside en Uruguay. De pie el público aplaudió a Rubén Castillo que tras superar una hemiplegia estaba sentado al fondo de la platea, aplaudió a rabiar al hombre que había generado el fenómeno de la música nacional hacía tres décadas y siguió aplaudiendo cuando todos los músicos salieron juntos a cantar "Fiesta" de Joan Manuel Serrat. En otros mensajes me referiré a otros grandes musicales que tuvo la TV uruguaya y a otros grandes presentadores que han hecho mucho por nuestra música y por los jóvenes valores que han ido surgiendo. Pero por hoy no los canso más. Pedro espero haber respondido a tu inquietud.
Un abrazo celeste a todos.
Julio
Julio Pavanetti <JULIOPAV@santandersupernet.com>
Benidorm, España - Monday, December 08, 1997 at 12:32:01 (PST)

Índice


MURIO RUBEN CASTILLO

El adiós a un grande

 

 

* Ayer falleció Ruben Castillo, nombre fundamental de la cultura uruguaya, asociado a lo mejor de la música popular, el teatro y la literatura nacional.

Rubén Castillo
 
Ruben Castillo en los inolvidables años de Discodromo.
La trayectoria de Ruben Castillo abarcó varios hitos fundamentales de la historia cultural uruguaya. El 9 de julio de 1973 fue él quien convocó "a las cinco de la tarde" a la última gran concentración antidictatorial de los setenta, leyendo el inmortal poema de García Lorca. Años antes , en la década del sesenta, había revolucionado la radio local con el programa Discodromo, por Radio Sarandí. Castillo le dio a la radio un aire nuevo, con un programa desacartonado, sin libreto, donde se difundió por primera vez a Los Beatles y por donde pasaron varios de los músicos más importantes de la música uruguaya. Discodromo luego se trasladó a la televisión y además de recibir a gente como Mercedes Sosa y Joan Manuel Serrat, por entonces unos ilustres desconocidos, le dio un lugar a músicos nacionales de todos los estilos. Entre ellos, Eduardo Mateo, Ruben Rada o Daniel Viglietti pasaron por las cámaras de Discodromo. El programa se mantuvo diez años. Tuvo también una gran carrera como director teatral dando a conocer aquí a dramaturgos como Arthur Miller, Carlos Gorostiza o Milan Kundera. En 1971 hizo público su apoyo al Frente Amplio, lo que luego le valió la persecución de la dictadura, pese a lo cual se quedó en el país. En 1976 creó con el consejo de sus amigos los escritores Amanda Berenguer, María Inés Silva Vila, Carlos Maggi y José Pedro Díaz, el Club del Libro desde Discodromo, que editó una cantidad de textos de autores nacionales. Escritor él mismo publicó un libro de cuentos "Cuenta nortes", además de escribir notas periodísticas, especialmente sobre teatro, en varias publicaciones. Pese a que desde hacía tiempo se hallaba apartado de la actividad aún podía vérselo en primera fila en todos los estrenos cinematográficos y teatrales trascendentes y en los mejores recitales de música Su pérdida deja un vacío importante en la siempre castigada cultura uruguaya. *

Índice